Skip to content

El dolor es inevitable …

18 septiembre, 2011

Las buenas noticias vienen en la segunda parte de esta frase (atribuida a Buda): … el sufrimiento es opcional.

Voy a contar un par de anécdotas, a ver si a alguien le resultan familiares:

  • Un día tengo una discusión con una persona y esta me insulta con palabras gruesas (no hace falta que cite ninguna, ¿no?) e incluso me agrede físicamente (un empujón, un golpe,…). Termina la discusión, me voy a casa y no puedo dejar de pensar en el incidente. Varios días después (aunque no volví a ver a esa persona) me sorprendo pensando cosas como: “… si le hubiera dicho esto”,  “menudo c***ón”,  “como lo vuelva a ver se entera”,  “¿cómo se atreve?”,  “ya verás en la siguiente …”.
  • Otro día estoy haciendo ejercicio o partipando en alguna competición deportiva. Llegado un punto el cansancio me invade, me duelen las piernas, me cuesta respirar, llevo más de una hora corriendo,… Y aquí empiezo a pensar: “no puedo más”, “esto es una barbaridad”, “tengo que dejarlo”, “no voy a poder”,…

A mi, la verdad, es que nunca me pasó nada parecido, pero lo pongo solo como ejemplo :-).

En estos dos casos podemos distinguir el dolor del sufrimiento. El dolor existe, está ahí, forma parte de la vida y es inevitable (1). En estos dos ejemplos el dolor ocurre: un golpe, una agresión y el dolor que produce realizar un ejercicio físico.

Otra cosa distinta es el sufrimiento que está provocado por mi interpretación de los hechos, por lo que me cuento, por la actitud con la que me enfrento al dolor (y, por extensión, a la vida). Y eso depende única y exclusivamente de mi. De hecho, puede ser lo único en la vida que depende de mi, lo que nada, ni nadie puede arrancarme.

Para entender esto mejor, es recomendable citar al Dr. Viktor Frankl. Este médico austriaco tuvo la desgracia de conocer dosis inimaginables de dolor. En 1942 fue deportado (junto con sus padres, mujer, hermano y cuñada) a un campo de exterminio nazi. Hasta su liberación (en 1945) pasó por cuatro campos, entre ellos los tristemente famosos de Dachau y Auschwitz. Toda su familia fue asesinada en ese periodo y fruto de su experiencia escribió en 1946 un libro llamado “El hombre en busca de sentido” (2). En este libro desarrolló su teoria de La voluntad de Sentido y puso las bases a una nueva corriente en psicoterapia (la logoterapia). Una de sus enseñanzas básicas se resume en esta frase:

Al hombre se le puede arrebatar todo excepto una cosa: su libertad para elegir la actitud que va a adoptar para enfrentar cualquier situación y decidir su propio camino.

Es decir, muchas veces no podemos elegir las circunstancias que nos rodean pero siempre podremos elegir nuestro comportamiento ante ellas. Puedo elegir mi actitud frente al dolor, puedo cambiar la interpretación que hago de lo que me ocurre, … puedo elegir no sufrir. Y el caso es que solo yo puedo hacerlo, nadie puede hacerlo por mi. Por desgracia, no hay persona en el mundo que pueda aliviar el sufrimiento de alguien si esa persona no decide dejar de sufrir. Para el primero de los ejemplos, podríamos aquí recordar el refrán: “no ofende el que quiere sino el que puede” o sería mejor decir: “… al que le dejamos“.

Y aquí diría una amiga mía (Marta): si, la letra ya nos la sabemos, ahora lo difícil es cantarla ;-).  Eeeh, nadie dijo que fuera fácil !!.

¿Qué podemos hacer para salir del sufrimiento?, ¿en donde nos coloca el sufrimiento?… ¿donde estamos mientras pensamos:  “si hubiera hecho..”, “si le hubiera dicho”, “si, si, si … ?.  Todo ese tiempo estamos viviendo en la inacción (en la no acción), nos quejamos, sufrimos y no hacemos, no experimentamos.  Dice el Dr. Frankl:

  • El sufrimiento deja de ser, en cierto modo, sufrimiento en el momento en que se encuentra un sentido.
  •  Una vida con sentido es consecuencia de experiencias con sentido.
  • Busquemos lo que la vida espera de nosotros y nos reclama continuamente y respondamos, no con palabras, sino con acciones firmes y decididas para cumplir nuestra misión
  • Lo primordial es estar siempre dirigido o apuntado hacia algo o alguien distinto de uno mismo. Hacia un sentido que cumplir, una causa a la cual servir o una persona a la cual amar, eso es lo que da el verdadero sentido a la vida.
  • No busquemos como primer objetivo sentirnos bien , busquemos primero un sentido para nuestra vida mediante la realización de valores y entonces el estar y sentirse bien vendrá por añadidura.
  • La felicidad no está al final del camino sino detrás de cada acción realizada con sentido y por alguien.

Danke schön Doktor Frankl.

Ahora lo que nos queda es “aprender a cantar”, que, como todos los aprendizajes, solo se consigue cantando/haciendo.

Para terminar, un proverbio chino que puede resumir parte de lo tratado: “No puedes evitar que las aves de la tristeza vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que aniden en ella”.

¿Y tú, qué opinas?.

Un abrazo,

 NOTAS:

1. Dice el polifacético artista chileno Alejandro Jodorowsky que sin dolor, la raza humana se extinguiría en poco tiempo. Y Siddha Nagarjuna una de las principales figuras históricas del budismo afirmaba: “Quien sea ciego, mudo y sordo vivirá una vida tranquila de cien años“. En caso contrario, es seguro que nos encontraremos algún dolor cara a cara.

2. Más información sobre Viktor Frankl en wikipedia y en youtube. El libro se puede descargar aquí.

Anuncios
4 comentarios leave one →
  1. 19 septiembre, 2011 9:56 AM

    Bonita reflexión, Andrés.

    Saludos

  2. Tato permalink
    19 septiembre, 2011 1:59 PM

    Bonito post Andres. Si me permites un aporte, lo bueno es que podemos elegir el uso del dolor y lo bueno es utilizarlo como fuente de aprendizaje; en coaching hay un momento de dolor y de sufrimiento identificable en el tiempo que tiene varios nombres (punto de ruptura, experiencia disonante o disonancia, duelo,…), este dolor marca un antes y un después en la persona desembocando en una depresión si no se controla o en un cambio interior replanteándose toda su vida.
    Hay una técnica en PNL que consiste en coger la experiencia mentalmente y verla como si fuese una película, viéndote dentro de ella. Eso hace que cojas distancia, te afecte menos y recapacites sobre lo ocurrido colocándote en una posición para ver posibles salidas. Espero que os sirva de ayuda.

    “Si tú y yo discutimos y tú me vences ¿será acaso verdadero lo tuyo y falso lo mío?”
    TAO TE CHING

    • 19 septiembre, 2011 2:39 PM

      Gracias por la aportación Tato.

      Efectivamente, es importante el papel del dolor en el aprendizaje, como comentas. Un ejemplo claro es el del Dr. Frankl y de todo el aprendizaje que extrajo de su terrible experiencia. Con seguridad fue su compromiso con aprender del dolor y con beneficiar a la humanidad de lo aprendido lo que le ayudó a mantenerse con vida.

      Junto con esto, lo que principalmente le ayudó a sobrevivir fue el amor (que sentía por su familia), la naturaleza (un simple atardecer en el bosque), el humor (importante válvula de escape), el arte (recordar poesías u obras de teatro), el sentido del pasado, la espiritualidad y la soledad (breves momentos de privacidad). Este aprendizaje también se lo debemos a su dolor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: